miércoles, 9 de marzo de 2011

Él.




Le admiraba. Le veía como un 'algo inalcanzable', pero al mismo tiempo, era consciente de que estaba tan cerca..., que casi podía tocarle.
Pero no, ella se limitaba a verlo pasar, observándolo sin perderse ni un sólo detalle de su movimiento, mientras su mirada la fulminaba. Era una mirada que casi hacía daño.
Sabía que no estaba a su alcance, sabía que aunque a veces lo sintiera tan cercano, no era posible. ¿Pero, era imposible?
Esa pregunta había invadido su cabeza en más de una ocasión. Pero se sentía ridícula. Ridícula porque sabía que aunque no fuera imposible, nunca iba a ocurrir. Pero tenía una pequeña ilusión, aunque era minúscula.
No tenía que hacer un gran esfuerzo para recordar esos tiempos tan dulces,... y sabía que él seguía teniéndole un cariño especial. Cuando cualquier cosa era una excusa perfecta para verle, para hablar con él, para intercambiar una sonrisa. Tenía la certeza de que él le comprendía, aunque no supiera todo, pero al menos captaba lo que ella quería transmitir con su sonrisa, con su mirada.
Por muy lejos que siempre se mantuviera, ella seguiría atada a él, por una extraña fuerza invisible. No estaban hechos el uno para el otro, no era esa sensación de haber nacido para encontrarse con él... Era algo diferente. Aunque no fueran tal para cual, siempre se mantendrían unidos... en su pensamiento. Por no poder estarlo de otra manera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario