jueves, 9 de diciembre de 2010







Todo siempre sucede por algo. O bien algo sucede por una relación causa-efecto, o porque simplemente eso debe pasar así.
Y lo más frustrante es ver cómo esa relación de causa-efecto, parece no cumplirse.
Cuando llevas años sembrando esa semilla, y por consecuencia llevas años recogiendo el fruto que esperabas; y de repente la semilla deja de germinar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario